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"TODOS TENEMOS UN GRIAL... Y YO HE ENCONTRADO EL MIO".

martes, 2 de diciembre de 2008

XII.- La Novia del Caos.

Después que Crowley criticara a Mudd, también le tocó a Alostrael su turno de malos tratos. «A propósito de mi amor por la putrefacción», escribió Crowley, «hay que decir que es la raíz de mi amor por las putas de la peor especie, las negras, Olga la de la nariz rota y demás... hasta llegar a la Décima Impureza, ¡ La esquelética Leah!».
Durante el mes de mayo de 1924 para volver a su centro mágico Crowley y Leah fueron a Chellesssur-Marne, cerca de París. Se albergaron en una posada que tenía el mismo nombre que la de Fontainebleau, Au Cadran Bleu. La Bestia ya no necesitaba una Abadía. No había sido expulsado de Italia, ni estaba divorciado de su Abadía, inquieto y aburrido, pues el deseo hacia las mujeres seguía impulsándole hacia delante. La espiral de su vida le iba a conducir ahora alternativamente a triunfos y derrotas en Alemania e Inglaterra. Ya Leah era la única consciente y crítica de la futilidad de la Abadía de Cefalú, con su sexo, sus drogas y sus rituales, pero sin las cosas cotidianas y con escasez de dinero. Como escribiera a la Bestia en febrero de 1924:

“Mi nada práctico León Grande, tu incoherente carta acerca de una nueva Abadía me llegó ayer. ¡Por el amor del cielo, no comiences otra nueva Abadía ni nada parecido! Esta acrobacia de Cefalú ha estado bien como experiencia, como si se tratara de un experimento, pero la próxima vez partiremos de bases más firmes”.

Como ella misma no tardaría en descubrir, en sus relaciones con la Bestia no habría próxima vez.
Alexander Xul Zolar un artista argentino, que coqueteaba con la nueva religión, fue a hacerles una visita a Chelles. La Bestia le acompañó cordialmente, mientras que el espectáculo de la Mujer Escarlata teniendo una visión a la luz de la luna tuvo un considerable y oculto interés. Leah, en su diario, nos da algunos detalles:

"8 de junio de 1924, 11:45 p.m. 666 habló con Xul hasta Dios sabe cuándo.

Cada vez que oía su áspera voz me daba tal angustia que sentía ganas de gritar. Y cuando no era ése el caso, oía el ruido que hacía con la pajita, mientras sorbía el té".

Pero, finalmente, a las 3:00 a.m. la Bestia se reunió con ella en la cama, dando comienzo a un Opus IV. « Todo fue arreglado con el Opus IV», escribe Leah, y añade: «Me volví totalmente salvaje». El objeto de esta operación era, al menos para Leah, «convertirme en BabaIon. Lo necesito en serio». Xul Zolar se fue a París; la Bestia le siguió al día siguiente, regresando por la tarde.

A Ninette por su parte que aun estaba en la Abadía le gustaba el sexo: como ella misma confesaba, se trataba de su pasatiempo favorito. También era el de Leah. Por eso, cuando carecía de compañero, a veces Leah encontraba sosiego (y actividad mágica) en la masturbación. Su insatisfacción, en relación con la Bestia, iba en aumento, como nos muestra su diario:

“He estado en la cama hasta las 10 a.m. Llovizna nuevamente. 666 necesita la zurra de una amante negra que sea robusta.

21 junio. Bestia en París. Me estoy sintiendo «extraña». He holgazaneado todo el día. Muy nerviosa".

Debía de estar sintiendo algo respecto a su Señor y Maestro que la ponía muy nerviosa. Sus sospechas crecían, y su ansiedad iba en aumento:

3 julio, 1:08 a.m. Estoy demasiado concentrada (intentando escuchar si vuelve la Bestia) para ponerme a escribir… y no me atrevo a dormirme. He dejado abierta la ventana. No me atrevo a cerrada. Tengo miedo. Hace 20 minutos he realizado un Opus VII, me he masturbado.

El Opus VII tenía un objetivo, «el establecimiento de la ley de Theelema... la acción, en otras palabras. ¿Estaré totalmente loca?».

10 julio. Insegura todo el día. 9 p.m. Opus VII. Me he masturbado. (Objetivo) Reverencia a Ra-Hoor-KhuÍt.

16 julio, 5 p.m. «Quiero conocer el futuro» es la respuesta que la hierba [el hachís J me musitó mientras estaba indagando la causa de mi actual estado de salud. Tomé cuatro unidades en el intervalo de tiempo comprendido entre antes y después de la comida.

19 julio. Sintiéndome insegura, he decidido sentirme más insegura.

Por fin y para alegría de Alostrael, Crowley regresó a Chelles, a la posada Au Cadran Bleu, pues en las anotaciones que corresponden al día 19 puede leerse 10 siguiente: «j Oh, sí! j Lo mejor de todo! j 666 se comió dos plátanos antes de la comida!».

El problema que se presentaría, es que ya, para esa fecha empezaría a gestarse en el mundo thelemita el atardecer de Alostrael, puesto que sería reemplazada por otra mujer, otra Mujer Escarlata, Dorothy Olsen (Astrid).
Leah no describe su sobresalto y disgusto al ser dejada a un lado, como resultado comportamiento típico de la Bestia, del que, en todo el tiempo que llevaban viviendo juntos, ya había tenido suficientes demostraciones. Su diario se hace incoherente: había ocurrido lo que más temía. Sin embargo, Crowley, anotaría, la reacción de Alostrael ante la última voluntad de los dioses: «Leah se ha venido abajo».
Crowley, enfadado se fue nuevamente de viaje.
Alostrael, abandonada y sola en París (Mudd estaba en Londres), sin dinero, con la salud quebrantada, y en las garras de la drogadicción, se precipitó en el abismo; no el Abismo que conduce desde este valle de lágrimas a la Morada de los Jefes Secretos, sino el abismo de la miseria humana y la angustia espiritual. Ya no era la Mujer Escarlata, cuya aparición, en el templo de la Abadía con una túnica y como en trance, había sobresaltado a Betty May, y cuyos solemnes votos habían sido inscritos en el Registro de la Abadía:

Me dedicaré totalmente, y sin reserva alguna, a la Gran Obra ... Me alzaré en el
orgullo.
Seguiré a Ra-Hoor-Khuit en Su camino:
Cumpliré la obra de la perversidad:
Aniquilaré mi corazón:
Seré vulgar y adúltera:
Me cubriré de joyas
y ricos vestidos:

Seré desvergonzada ante todos los hombres:
Como signo de sumisión, prostituiré libremente mi cuerpo a la
lujuria de todas y cada una de las Criaturas Vivientes que lo deseen. Reclamo el
título de Misterio de los Misterios, BABALON la Grande Que, entre
otras cosas, obliga a prostituir el cuerpo a la concupiscencia de cualquiera.
Quedó retorciendo sus largas y delgadas manos, muriéndose de hambre, e invocando la ayuda de Ra-Hoor-Khuit. ¿Pero qué podía haber esperado? Hasta los hombres que no han pronunciado el Juramento de Mago suelen enamorarse de otras mujeres y abandonar mujer y amante. Cuando, algunos días más tarde, regresaron a París, Crowley visitó a Leah, que también había regresado a la ciudad -«invadido», es la palabra que utilizó para describir esta visita- para decirle que los Jefes Secretos le habían ordenado que pasara el invierno en la costa norteafricana, en compañía de la hermana Astrid, y que debían ir solos ... «¡sin impedimento!». Y no supo cuando volvería a verla de nuevo.
Leah recibió un telegrama de Ninette. Alma había cumplido su amenaza: había llegado a la Abadía y se había llevado consigo a Hansi. Leah parece haberse molestado más porque el cónsul norteamericano en Palermo fuese incapaz de detener a su hermana, que por el hecho de perder a su hijo. Y se desahogó de su rabia impotente en una carta insultante al cónsul, que firmó de la siguiente manera: «Suya en plena posesión de sus facultades mentales, Leah Hirsig». Ninette no estaba de acuerdo con ella: «Ni por un momento he estado preocupada por la suerte de Hansi», y escribe a Leah lo que sigue:

"El que se marchara de Cefalú era de una necesidad tan imperiosa que se hallaba fuera de toda discusión: empezaba a sentirse aplastado por el ambiente. Espero que lo que Alma ha dicho, que la mente del niño se ha adaptado rápidamente, sea cierto. Creo que no he dedicado mucho tiempo a los pequeños en lo que a eso se refiere, ya que, a regañadientes, he tenido que seguir vuestras instrucciones, aun sabiendo que no eran nada prácticas. La Bestia siempre me está diciendo que tengo que reparar lo que no anda bien y que tengo que ir a la policía para gestionar una orden [de detención] para Alma. Pero el Prettore, a quien he consultado esta mañana, me ha dicho que eso no es asunto de la policía. No hay ninguna ley que prohíba a una tía llevarse a su sobrino, siempre que sea para su propio bien y que lo mantenga con su propio bolsillo. Ellos no pueden detenerla basándose en esas pruebas, por lo que no será juzgada ni condenada en Italia. La ofensa atañe a principios morales que nada tienen que ver con la ley. Y yo creo que se está convirtiendo en una cuestión personal, una faceta de la lucha que los thelemitas mantienen contra los cristianos. Y creo que, por el momento, no podemos hacer más que tragamos nuestra ira y esperar a que se nos presente una mejor oportunidad. También creo que Hansi volverá a mí a su debido tiempo. Howard está rezando para que alguien le rapte en seguida".

Hansi fue llevado a Estados Unidos. «Tuve que domarlo como una pequeña bestia salvaje para devolverlo a la vida normal a la que tienen derecho todos los niños», escribió su tía Alma. Y así, el pobre Dioniso fue arrancado del nuevo y espléndido mundo del «Haz lo que Quieras», para ser devuelto al viejo y malo mundo del «Haz lo que te ordenan»,

En compañía de un amigo, Leah se arrastraba por un París inundado por la lluvia, después de una infructuosa visita al Consulado de Estados Unidos (los funcionarios no podían o no querían hacer nada respecto J. Hansi), desmayándose en la calle antes de llegar al lugar en que vivía. Como no había pagado la renta, habían sacado sus cosas de la habitación, pero la patrona le había puesto una silla en la entrada para que pudiera sentarse.

¿Podría disponer nuevamente de la habitación? La patrona desapareció para consultar con el patrón. La respuesta era que no.

Leah se levantó, pero al momento siguiente se desmayó. Un fragmento de su diario nos deja vislumbrar aquella desgraciada escena.

La patrona había tenido tiempo de recobrar su antigua y acostumbrada actitud. Yo yacía en el suelo, temblando. Y nadie fue capaz de mover otra cosa que la lengua. Se reían de mÍ... ¡Está enferma! ¡No, drogada! Me dijeron que tenía que irme. Lo intenté y me caí de nuevo. Más burlas , una muchedumbre, y después la policía.

¿No era aquél el castigo anunciado en el Liber Legis?

iQue la Mujer Escarlata esté en guardia! Si la piedad, la compasión y la ternura visitan su alma; si abandona mi obra para jugar con antiguas dulzuras; entonces conocerá mi venganza... la arrojaré a los hombres; como una prostituta temerosa y despreciada se arrastrará por las calles húmedas y sombrías, y morirá de frío y de hambre. Liber Legis, cap. Ir, v. 43.)

Leah miró desesperadamente a su alrededor: tenía que recuperarse, ésa era su primera tarea. Curiosamente, la única realidad que flotaba ante ella, la tabla a la que se agarró en aquel mar de miseria, fue la religión del Hijo Coronado y Conquistador, Horus.

¡Alabanza a Ra-Hoor-Khuit!

¡Babalon se ha levantado, y los hijos del nuevo Eón viven y prosperarán!

Debía vivir. Todavía había que realizar la Gran Obra -la difusión a toda la humanidad de la ley del Haz lo que Quieras- y era su destino realizarla. Mientras tanto, se sentía atormentada por el silencio de la Bestia, ya que, en cuanto pudo hacerse con su dirección le había escrito para que le enviase dinero, o, al menos, una palabra de esperanza.

Entre las confusas y contradictorias emociones de Leah, es posible distinguir dos líneas de pensamiento respecto a Aleister Crowley: una humana, la otra mágica. En el plano humano, todavía le amaba y no podía decidirse a renunciar a él. Si no podía vivir a su lado, al menos moriría por él.

"Como criatura humana que soy, me habría gustado monrir entre los brazos de La Bestia 666, que, como puede leerse en el que es mi verdadero diario (el primero, el que comencé el 21 de marzo de 1919), era, y es, mi amante, mi compañero, mi padre, mi hijo y todo 10 que la Mujer necesita del Hombre. No escribo esto para el vulgo, por 10 que confío firmemente en que mi Hijo Mágico, el hermano O. P. V. [Norman Mudd], conservará y utilizará este diario y los demás documentos escritos por mí con este propósito: como piedra angular que sirva a la Fundación de la Ley de Thelema".



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Los dos capítulos fueron editados y reescritos desde Symonds y otras fuentes por Frater Arath, Alostrael 777, Santiago de Chile
Anno IVxvi Sol 11° Sagittarius, Luna 8° Aquarius Dies Martis
martes, 02 de diciembre de 2008 e.v. 17:43:41
"Do what thou wilt shall be the whole of the Law." - AL I,40
"Love is the law, love under will." - AL I, 57



Parte 12 publicada en ensayos donde aparece la representación de Leah Hirsig, del documental In search The Beast 666

domingo, 23 de noviembre de 2008

XI.- Espíritu errante…«La razón también es una mentira».

El dinero que les quedaba, lo que enviaron a Mudd, ascendía a 800 liras: “Espero que lo hayas recibido sin ninguna complicación y que tendrás el suficiente sentido común para abandonar Túnez, aunque sólo sea para irte a París». Ya que Leah era la Mujer Escarlata de la Bestia 666, se consideraba la Madre de Mudd por todo lo que concernía a Thelema, y siempre le estaba dando su parecer acerca de cómo debía comportarse. En esta ocasión, le habló de la necesidad de «poner a Norman Mudd fuera de tu vida, para que no interfiera con tu trabajo, y de negarte a hablar de Aleister Crowley, el hombre, con nadie, y especialmente, contigo mismo, Norman Mudd».

Gracias a las 800 liras de Leah, Mudd consiguió decidirse a abandonar Túnez, como nos lo revela la siguiente carta que le envía Leah: «Me alegra saber que te decidiste a irte. Éste es el momento de la obediencia ciega a tu Padre, la Bestia 666 y sazona este consejo con una máxima del Líber Legís: «La razón también es una mentira».

La siguiente carta que Leah, desde la Abadía de Cefalú, le envía a la Bestia, que se halla en París, está fechada el 18 de enero de 1924:

"Te envío, junto con ésta, una carta de V. L. (Murray) y otras dos de todos modos. En cierto modo, me encuentro muy feliz, aunque no consigo hacer gran cosa. Me canso con mucha facilidad. (Los niños están muy bien, aunque todos ellos tosen. En invierno este lugar es una maldición. No soy capaz de aumentar mi vigor. Durante la pasada noche, el Pentagrama estuvo de primera, lo mismo que Ninette y la invocación a Amón, algo fenomenal. Rogué un poco de silencio después de aquello y tuve la misma escena [visión] de unas hojas livianas y pedunculadas que transportaban unos enormes pájaros”.

Tres días más tarde, Leah escribió nuevamente a la Bestia, a la que da el tratamiento de «Grande y Bujarrona Bestia», lo que muestra que su temperamento sereno comenzaba a derrumbarse de nuevo. «Sigue lloviendo a mares, y Sabatini, que es nuestro muchacho errante, no llegó ayer, tal y como esperábamos. Así que nos quedan 5 liras.» La situación que reinaba en la Abadía era mala y fue haciéndose peor, a pesar de las observaciones, un tanto optimistas, de Leah. Sin embargo, como dice Symonds “uno no puede sino preguntarse qué estaban haciendo todos los ocupantes sin el abad, aparte de practicar los rituales de la nueva religión y de una manera poco metódica”.

A principios de 1924, la Abadía estaba ocupada por los cuatro niños -Howard, Hansi, Astarté Lulú Panthea . y la recién llegada, «la Baronesa», la niña que Ninette había tenido con el propietario de la Abadía- y los tres adultos, Leah, Ninette y Adam Gray Murray, sin mencionar a Arturo Sabatini. Subsistían con lo que podían mendigar o pedir prestado: ya había llegado el invierno, el tejado de la Abadía tenía goteras, y los dos niños varones, habían intentado escaparse. «Los niños», escribe Leah a Mudd, el 29 de enero, «sólo esperan a que vengas para irse, y Hansi piensa que tú eres mi "hijo amantísimo", porque no tienes ninguna otra madre más que yo».

Ninette, en un principio, y Leah, más tarde, se deshicieron en alabanzas con el más que maduro Adam Gray Murray, hermano Virtute et Labore. «Murray es espléndido», escribe Ninette a la Bestia, que sigue en París. «Será un secretario de primera para O. P. V. Antes de su último trabajo era profesor de música, y ya conoces sus problemas. Se halla dedicado por entero a la Orden.» Por supuesto que Crowley ya sabía qué partido podría sacar de Murray. Y, como si Ninette quisiera evitarle una decepción, añade: «Todos los familiares de Murray son pobres». Con respecto a Sabatini Esto es lo que Leah escribe acerca de el: «Dice que es feliz en nuestra Abadía, que le gusta la atmósfera».

El siguiente fragmento es de una carta que Leah envía a Norman Mudd el 23 de enero de aquel mismo año, 1924, desde Cefalú:
“Decir que me sentí contenta al recibir tu carta desde París sería quedarme corta. Los cien dólares que el sábado pasado nos enviara Bill Seaabrook los hemos gastado, o poco menos. Hemos pagado la mitad de la renta. Estoy intentando animar a Carlo a que haga algunas reparaciones necesarias que prometió, aunque si cumple su palabra tendremos que entregarle otras 500 liras. El lechero sigue portándose bien con nosotros, ya que por lo menos le debemos 2.000. Por lo general, los comerciantes son muy amistosos y decentes. No debes preocuparte por nosotros todos estamos muy bien y no nos morimos de hambre-. Ya he dejado de preocuparme por todo. No hago nada que no me guste y Shummy [Ninette] y V. L. [Murray] me están malcriando. Hasta Hansi me trata como si fuese una tonta. Arturo Sabatini es nuestro devoto esclavo. Hace cualquier cosa, desde coger a la Baronesa Isabella hasta [hecharle] una mano a quien lo necesita”.
Desde París, la Bestia pedía a Leah que le enviara heroína; el vendedor de droga de Palermo, Amatore, le permitiría a ella acceder a mayores cantidades. Ya vimos antes la manera en que Leah le contestó a Crowley, leyendo su carta fechada el 14 de enero. Todo era cuestión de dinero:

“No voy a pedírselo a Arturo, que es un chico delicado. Espero que con un poco de dinero en efectivo y otro poco de tiempo, que sea más que el que invertí en el asunto la última vez, pueda persuadir a Amatore a darme más. Arturo no conoce siquiera la palabra H[heroína].

Te dije por carta que le habíamos enviado lo último que nos quedaba a O. P. V. Cuando regresé a casa me encontré a Ninette y V. L. discutiendo si debían o no pagar la renta con las últimas mil liras que les quedaban. Yo dije: «¡No, por supuesto que no! Debemos enviarle a O. P. V. 800 liras, por lo menos, para sacarle de Túnez». Las otras doscientas se fueron en un santiamén y cuando sólo nos quedaban 5 liras, recibimos los 3 dólares que Alma [la hermana de Leah] enviaba para los críos. Estas 66 liras han durado hasta el sábado pasado, cuando recibí los 100 dólares de Bill Seaabrook, a quien escribí en el preciso momento de abandonar Túnez. Como nuestras deudas oscilan entre las 4.000 y 5.000 liras, no sirven de gran ayuda, y mucho menos ahora que Carlo [ el propietario] nos acucia con la renta. De momento hemos pagado una pequeña parte de todas nuestras deudas y no nos queda nada de dinero. (Carta fechada el 28 de enero de 1924.)”.
Este es el texto de otra carta que Leah envía a la Bestia el 30 de enero de 1924:

“No te pongas frenético. La única razón de que estés tan puntilloso conmigo es que yo estoy consagrada a la Ley [de Thelema]. Arturo es una persona querida y siempre se halla al servicio de la familia, como él dice. Y, además, es un amigo fiel.

V. L. sigue dándole a la máquina de escribir, yo creo que demasiado.

No es muy rápido escribiendo, pero sí bastante regular. Es un individuo muy entrañable nos agrada mucho. He pintado el hexagrama azul y rojo en el altar., y quedó bonito. ¡Cómo me molesta tener que darme por vencida con la Chambre des Cauchemars! Paso en ella la mayor parte del tiempo -los niños y Lulette la utilizan para escribir-, tomamos té y, algunas veces vienen todos a estar conmigo, al atardecer, cuando ya me he metido en el saco de dormir. Lulette me dijo que tosía como un león. Es una golfilla bonita y con nervio, además de fascinante. Tiene las dotes de persuasión de Shummy [su madre]. Los chicos son unos desarrapados, que parecen pordioseros, pero, dentro de lo que cabe, son felices. Isabella es un trozo de carne, pero parece una niña muy feliz. En esta atmósfera se respira AMOR, aunque, a veces, no pueda sentirlo a causa del ruido que hacen las crías del ganado.

Sí, encuentra pronto un sitio y déjame que me lleve, por lo menos, a Hermes [Howard, el hijo de Ninette]. Necesita estar lejos de Cefalú y de Shummy”.
La gran simpatía que Leah sentía por Murray se evaporó. El 11 de mayo de 1924, desde París, escribe a Mudd, que está en Londres, que «V. L. necesita una zurra en el trasero». A fines de ese mismo año, analiza la personalidad de Murray y decide que «se encuentra enfermo, a causa de una inflamación del ego». En enero de 1925, resumirá sus observaciones acerca de Adam Gray Murray, con estas palabras, cuidadosamente escogidas: «Le clasifico dentro el tipo más vulgar de la especie de los ermitaños».

La siguiente carta que Leah envía a la Bestia está fechada el 5 de febrero de 1924:

“En lo relativo a la H (heroína), Shummy no confía lo suficiente en Arturo para encargarle el asunto. Volveré a pensar nuevamente en ello y es posible que lo intente una vez más con Amatore. No obstante, pienso que estarías mejor sin ella. Yo he tenido tus mismos síntomas, aunque a pequeña escala: gran cansancio durante algunos días y después O.K. Haré todo lo que pueda para conseguirte un poco.

Sé un niño bueno e intenta olvidar que necesitas H. Si hay la más pequeña posibilidad de conseguirla, te la haré llegar”.
El mismo día envía otra carta a Mudd en la que le dice que «la Bestia parece un poco maltrecho». Sobre todo, lo estaba a causa de la heroína. Pero Leah y el resto de los thelemitas estaban igual que él, lo que explica su desasosiego. Leah intentaba que Mudd fuese a Londres y ella misma a París. Las deudas de la Abadía ascendían a 7.000 liras; y los padres de Arturo le habían dicho que fuera a la escuela. Si se negaba, le echarían de casa.

Otra carta de Leah, quizás una de las más bellas que he leído escrita en la Abadía en febrero de ese mismo año a una amiga suya en los Estados Unidos, Blanche Conn, quien le había enviado algunos dólares junto con algunos según Symonds “sanos consejos -pero, ¿quién hace caso a los consejos ?”-, puede resultarnos interesante, ya que ofrece algunos detalles sobre la actitud de Leah y lo que se fraguaba en su interior:
Querida Blanche Conn,

No disponemos de dinero para todos nosotros. El dinero que enviaste fue utilizado por quien más lo necesitaba, es decir, yo, lo que me permitió disfrutar de unas vacaciones ... Me fui al desierto y me estuve recuperando durante diez deliciosos días. Gracias a los amorosos cuidados de la Bestia pude recobrar buena parte de mi antigua salud, tanta, de hecho, que le permitió a él abandonarme en Túnez, prácticamente sin un centavo, para dirigirse a París en espera del necesario trabajo, o para entrar en contacto, una vez más, con este mundo.

Nosotros adoramos al Sol como fuente de la luz del mundo. Adoramos a Ra-Hoor-Khuit, el Dios de la Guerra y de la Venganza, que es su portavoz en el tercer capítulo del Libro de la Ley, y cuyo profeta es la Bestia 666, comúnmente llamado Aleister Crowley. Pero he de decirte que tu sugerencia de que «debería regresar a casa» me parece una intromisión y una indelicadeza. Y explicas que es para librarme de la esclavitud en que me encuentro. Pues bien, para mí nada hay de eso del «regreso a casa», pues aunque tenga un apartamento, muebles, cristalería, un salario y una excelente casera en la persona de mi madre, no conocí lo que era un hogar hasta que no vine a este lugar. Aquí no tengo posesiones personales -en mi puerta ni siquiera hay cerradura- y personas de todo tipo hablan y pasan temporadas en él, personas con las que no tengo nada en común -y carezco de intimidad, en el sentido habitual de la palabra-, pero soy libre como un pájaro y no soy una libertina.

El hecho de que una posición sea «un refugio» no constituye un punto a su favor. Tú misma sabes que la existencia puede ser un infierno, y que la única razón que uno tiene para aferrarse a ella es que cada vez depende más de las cosas que considera seguras. Así se va desarrollando y alimentando el Miedo a lo Desconocido. Y “el miedo es el fracaso y el forjador del fracaso».
Aunque yo hubiera sido abandonada, rechazada, maltratada, drogada, etc. Ad infinitum, en este atroz «Pozo Infernal de Adoradores del Diablo” preferiría comenzar de la nada que volver a mi elevado salario de supervisora musical.

Estoy acabando rápidamente mi cura y espero estar lista para la acción en muy corto espacio de tiempo. LA SUERTE SÓLO LLAMA UNA VEZ A NUESTRA PUERTA. ¿Estás dispuesta a abrirle la puerta, o tú misma vas a sumirte en esa maraña que está condicionando tu existencia y que acabará dándote la patada final antes de desaparecer para siempre?”
El coraje y la perspicacia de Leah son admirables, pero, después de las calamidades que siguieron, no tardarían en venirse abajo.

Intentó llegar a un acuerdo con los acreedores que tenían prisa en cobrar, y así pudo abandonar la Abadía. Se fue a Roma, y de allí al número 50 de la roe Vavin en París, en donde encontró a su drogado, exhausto y desanimado compañero, la Bestia 666. El 5 de abril escribió a Mudd, que había conseguido llegar a Londres y le acababa de informar que su situación era «desesperanzadora». La carta comienza con una frase de Crowley: «El hermano O. P. V. debe hacer efectiva, en cuanto pueda, la promesa que hizo pública de que defendería a A. C.». Se trata de una de las típicas observaciones de Crowley. A continuación, Leah le explica a Mudd la mejor manera de defender a Crowley: «666 sugiere que podrías acercarte hasta el Sunday Express y apelar a su buena fe, para que reparen por sí mismos el perjuicio que causaron», El 18 de abril, Leah envió a O. P. V. este mensaje de la Bestia: «No he tenido ninguna noticia de Mudd desde hace más de diez días, quizá porque no tiene ni para comprar un sello de correos». Y prosigue: «La Bestia dice: "Tu apariencia de espantapájaros podrá serte de ayuda en tus gestiones con el Sunday Express". Hará caer sobre James Douglas la cólera de Dios cuando te vea medio muerto de hambre y vestido de manera tan desastrada, como resultado de los artículos que él bien sabe que no son sino mentiras».

Como Crowley no buscaba para sí la apariencia de un espantapájaros encargó algunas camisas de seda a Charvet, el camisero parisino, que le había hecho algunas antes de la guerra, cuando disponía del dinero suficiente para gastar en semejantes lujos. Una camisa fue acabada y entregada en la rue Vavin. Ésta es la narración que hace Leah del episodio, escrita el 23 de abril de 1924:

“Cuando bajaba a la cabina telefónica me encontré con un caballero rubio que había visto el día de mi llegada [al 50 de la rue Vavin]. Mi entumecido cerebro dijo «Pilzer» y se negó a trabajar en otros derroteros. Después, en la conversación, descubrí que se trataba de uno de los empleados de Charvet. Si te escriben envíales una nota y diles que yo (llámame Madame, por si sirve de ayuda) no sabía nada de las circunstancias y que evidentemente, como M. Crowley todavía no se había probado la camisa no podía pagar la factura. Así pues, que no continúen con el resto de las camisas hasta que la número 1 haya recibido el visto bueno, ya que M. Crowley está demasiado enfermo en este momento para probarse más camisas. Espero que no te molesten y siento mucho no haber sido más lista a su debido tiempo”.
Aleister reflexionaba sobre si, en la coyuntura en la que se encontraba, escribiéndole a Frank Harris “… Corrupto como soy, de mil maneras, he sido elegido por los «Dioses», «Maestros», «Jefes Secretos», «Guardianes de la Humanidad» (llámalos como quieras, la idea es la misma), para traer a la Tierra la fórmula del Nuevo Eón, la Palabra fundamental que guiará a la Humanidad durante los próximos dos mil años: la Palabra del «Haz lo que Quieras», con todas las implicaciones contenidas en el Liber Legis (que me fuera dictado en El Cairo, hace veinte años, por un personaje invisible).

En muchos aspectos he carecido de fe: en particular, he intentado compaginar esta misión con la vida normal de un gentilhombre inglés. Y los Dioses no lo quisieron. Frustraron mis planes con una severidad que fue en aumento, hasta que me he visto obligado, a fuerza de golpes, puñaladas y privaciones, a cumplir su obra de la manera en que ellos querían que fuese cumplida.

A ti te ocurre algo parecido ... Debes tomar en serio mi Misión, y prestarme todas tus energías -que entonces serán renovadas, como las del águila- para el asentamiento de la ley de Thelema .

Para decido crudamente: el industrialismo-capitalismo se dirige hacia el abismo. Hasta ahora, la única alternativa la constituye el bolchevismo, que tampoco funciona.

Pero ahora, la Ley de Thelema ofrece una tercera vía. En estos últimos años he estado preparando a algunas personas que serán el Cerebro de la especie humana. Hasta ahora he conseguido interesar a un número de personas de cierta relevancia; y la idea de mi pleito (contra el Sunday Express) no es otra que aprovechar la oportunidad que se me brinda para proclamar esta Ley de tal manera que atraiga a todos aquellos que estén dispuestos a largar amarras y abandonar el delirante rebaño, para asumir la condición regia y guiar a la chusma salvaje y desorganizada.

Te aseguro que el mundo se halla preparado para dar este paso. Hasta el corazón de los «triunfadores» suspira por la vaciedad que hay en todas las cosas. Mi pleito me proporcionará la publicidad necesaria; mis intervenciones de apertura y clausura serán proféticas: el Anuncio de la Palabra del Señor. A ti te toca hacer uso práctico de la situación, organizar y distribuir. .. Si lo haces, entonces no habremos vivido en vano.

Por favor, no vayas a pensar que los problemas me han afectado al cerebro. Te envío esta carta por mediación del hermano O. P. V. [Mudd] por lo que puedes pedirle que añada una explicación menos profética.

Amor es la Ley, amor bajo el dominio de la voluntad.

Siempre tuyo, la Bestia 666

Bajo la máscara, grotesca y cansada, de Aleister Crowley".

En aquellos días, una de las predicciones del Oráculo Chino se reveló sorprendentemente exacta. «Se avecina un gran cambio», había dicho el Yi King, y en la mañana del 1 de mayo, después de soñar que él, el Gran Maestro, había tenido éxito al convocar el Sabbat de las brujas en la Noche de Walpurgis, junto con su Mujer Escarlata, fue desahuciado sin ninguna ceremonia de sus aposentos del 50 de la rue Vauvin. En The Confessions, Crowley menciona al propietario y su señora, Monsieur y Madame Bourcier, con mucho afecto y gratitud (le trataron como a un hijo) y los pone como ejemplo, a causa de sus vidas y de su conducta, a todos los ingleses que no soportan a los franceses. "Bourcier tiene una apariencia terrible ... ayer gruñía no se qué cuando se me acercó con la factura que fijaba para su pago una fecha límite»

(Carta de Leah a Mudd del 5 de abril de 1924).

«Hemos estado "en la calle", por hablar de alguna manera, sin el más mínimo equipaje, sólo con una pastilla de jabón», escribe Leah, el 8 de mayo de 1924, a Norman Mudd. «Ayer, después de seis días de visitas a la policía, cónsules y abogados, pudimos rescatar lo más importante del equipaje.» Carecían de dirección fija, puesto que Leah indicó a Mudd que «toda la correspondencia fuera enviada a Edward Alexander Crowley, o a Leah Hirsig, a Lista de Correos, roe Linré, Bureau no 43, París VI, hasta nueva orden». Y añadía un mensaje de Crowley: ¡"Esto dice la Bestia: "Consideras todas mis acciones como si fueran el resultado de bajas acciones, cuando han sido dictadas por el más fantástico y caballeresco espíritu de nobleza que sea posible concebir”.

miércoles, 23 de julio de 2008

X.- Una mirada al epistolario Thelemico.

Quizás la forma más completa de conocer el espíritu de un ser humano, exeptuando el conocimiento cara a cara y en intimidad, es la revisión de su epistolario, el conjunto de cartas, manuscritos y textos que reflejan los deseos, miedos, alegrías y sueños más proofundos, es decir la escencia misma de su Ser. Esto, ya que, si el sujeto ha escrito algún libro por ejemplo, no está dicho producto del todo relacionado con su cotidianeidad, elemento configurador de la personalidad de cualquiera. Por ello en este capítulo haremos una revisión de las cartas, sobre todo de Leah, en le periodo que va de 1923 en Túnez, hasta su retorno a Cefalú en 1924. Haciendo eso si, ciertos contrapuntos con las cartas de Ninette Shumway que arrojan datos interesantes al caso.
En todos ellos es posible observar el alma de nuestros queridos protagonistas, y sobre todo de Alostrael. Como, a pesar de sus preocupaciones tan trascendentes no olvidan la sencillez y simpleza de sus gestos humanos. Las situaciones cómicas o bien las asperezas de los problemas ecónomicos se entrelazan en un todo único. Se conjuga letra a letra en definitiva en un concierto armónico, que permite ver a Leah en esa, su sublime simplicidad, una arroyadora personalidad que la convierten en una cautivadora mujer, mezcla de irónia, candidez, sabiduría, ira, alegría, paz, etc. Todo el espíritu humano concentrado en ella:
El 23 de octubre de 1923 en Nefta, en el Chott, un lago salino a 400 kilómetros de Túnez, Alostrael escribió a Mudd:

“No hay mucho que decir, excepto que falta poco para que sea Luna llena y que, probablemente, no tendrás noticias mías durante tres o cuatro días, que es el tiempo que la Bestia quiere que permanezca con él en el desierto ¡tendremos un camello! Pero, a pesar de ello ¿puedes enviarme algún bordado de seda y unas agujas que hagan juego con él? Quiero adornar un abanico (un simple detalle) para la Bestia. A la próxima persona que llegue de Ingleterra deberías pedirle que trajera algunos cartuchos – Smith & Wesson del calibre 44 -, todos los que pueda pasar sin declarar. La munición del S. & W 44 es diferente de las demás del mismo calibre.
La Bestia come pan, sopa espesa y bebe vino del país con mayor apetito que nunca, y eso que yo le he visto comer lo más exuisito del menú más caro del hotel mas lujoso de Paris. Me tiene atareada cortando pan en la mesa, y lo que es mejor, está perdiendo esa desagradable gordura que le hace parecerse a Aimee Gouraud. No te haces ni idea del color tan bonito que está cogiendo su piel – suave, clara y con un color saludable -. El agua es dura, pero calma la sed. 666 la bebe como si fuera un camello. Si no está todo lo bien que podría es porque yo le he regañado en algún momento, llegando, incluso, a alarmarle por alguna cosa sin importancia. Pero este método ya no funciona – él se niega a sentirse preocupado – y no es qque yo sea menos persistente, sino que él está todo lo bien que los nervios le permiten.
Me gustaría recibir una descripción detallada de Bayley, en lo que se reifere a lo que pueda saber sobre el asunto de Fuller. Mi opinión es que se trata de algo que estaba preparado por la trición de Raffalovich, y también, en parte, por la de Gretel (Señora Fuller). Es posible que Bayley sea el único medio de hacer volver a Fuller”.


Crowley se adentró en el desierto con Alostrael y el criado negro, caminando de noche y durmiendo de dia. Se hicieron las respectivas operaciones, mas, dicho retiro mágico que debía durar al menos un mes, a causa de la mala salud de Leah, al cabo de tres días regresaban a Nefta. Ya en el hotel las visiones se agudizaban y se hacían más claras, tanto que a juicio de Crowley “estoy sufirendo por primera vez en mi vida de una genuina aluzinacion” (451).
El mismo dia 1 de noviembre Alostrael se quejó, como de costumbre de la falta de dinero y escribió a Mudd, que había regresado a la Abadia:

Amantísimo hijo.
Tu sabes en lo que consisten nuestras necesidades. Es importante que los cheques de 162 y 1200 francos, del 31 de octubre y 12 de noviembre, respectivamente, se encuentren provistos de fondos. No nos entrometeremos en tus recursos financieros, si no que, simplemente, te rogamos que nos cuvras. Estamos realizando un trabajo muy importante y ya que me encuentro recuperada no querría volver a sufrir otra recaida. Hablando claro, necesitamos 2500 francos al mes, que es mucho mas de lo que podemos disponer. He intentado ahogar los latidos de mi corazón sobre los asuntos de Cefalu y Londres.
Y ahora paso a asuntos mas sagrados. Estamos teniendo visiones y otras cosas, y aunque yo soy bastante torpe, creo que ya he conseguido apartar parte del velo. Me encuentro en paz conmigo misma la mayor parte del tiempo, aunque, en bastantes ocasiones, me asaltan momentos de mal humor.
Bestia ha ido a montar – lo hace igual que un potro en un campo de cultivo -. Por ahora no va muy bien, pero ya mejorará. Da gusto verle comer pan seco, anchoas con moscas como condimento, etc.”

Cinco días más tarde, todavía en Nefta, escribió nuevamente a Mudd:
“en mi ultima carta, te prometí algunas descripciones de mis visiones, que según la Bestia, son la evidencia de que me hallo en comunicación directa de los jefes. Él te suministrará todas las evidencias que necesites para tu analisis dentro de pocos días. Por favor, telegrafia en cuanto Murray llegué a Cefalu”.

Crowley que estaba más interesado en las operaciones mágicas que en asuntos económicos apuró las operaciones, pero por causa de su enfermedad no pudo continuar. Al final Mohammed ben Brahim tuvo que realizar la magick con Alostrael. Él también cayó enfermo. Leah y Crowley se enzarzaron en una violenta discusión. Alostrael, cuya salud había ido empeorando paulatinamente a causa de los "rigores de la existencia thelemica" según Symmonds, y que por otra parte, de una manera mas o menos continua, había estado enferma todo el ultimo año se fue a la cama. Sin embargo, la Bestia ya recuperada, pensaba que debía considerarse afortunada si se comparaba con Mohammed, que todavía seguia mal. Desanimados, regresaron a Túnez.
A finales de 1923 sintiendo que la correitne mágica se había agotado y que quedarse en tunez era una gran perdida de tiempo, Crowley se fue a Marsella. Leah se sintió desamparada sin la Bestia, que era su apoyo e inspiración; no esperó tener noticas suyas, sino que rápidamente, le escribió el dia de fin de año de 1923 para decirle donde estaba: “en el establecimiento de Eymon, con pensión completa por 25 f. al dia” y añadia:
“Estoy muy insegura en lo físico y muy embotada en lo mental, sin ti para que me digas lo que necesitas, aunque solo sea para que te lleve los calcetines. Me siento como una persona a medias o, mas excatamente, como un cuerpo al que hubieran extirpado todos los órganos. Ahora estoy esperando que venga O.P.V. para que me de alguna noticia, si es que hay alguna.
Lala.

Haremos aquí un paréntesis más para observar nítidamente lo que en adelante se desarrollará, conociendo lo que pasaba con Ninette, quien se hallaba literalemtne perdida en la Abadia . Las dos cartas que Ninette le escribiera en febrero de 1924 a Crowley revelan la dulzura de su naturaleza, de ellas rescatamos algunos extractos:
(Ninette Shumway, según Crowley)
Mi bien amada Bestia:
Te escribo porque tengo la necesidad de decirte que te quiero y que no veo el momento de estar contigo… ¿sales a pasear con alguien en el Bosque (de Fontainbleau)? ¿Sabes cuanto me gustaría ser ese alguien? .
Lulú es una niña única: es adorable, no solo por su aspecto físico, sino por su comportamiento. Nos ha tocado vivir en ese lugar, en donde vemos a los niños de vez en cuando. No te agradará Isabella la primera vez que la veas, pero sus alegres modales no tardarán en conquistarte. Hansi es un niño maravilloso. Te sorprenderá. Espero que Howard se haga nuevamente a ti, en cuanto a Leah se reuna con nosotros. Gracias a mi entendimiento con el (dios) Jupiter, sé que él hará lo posible para que Howard vea mundo, pues de lo contrario quitaré al viejo dios del calendario. En esta Abadia, ya ha tenido el tiempo suficiente para comportarse como es debido.
Hasta pronto, querido grandullón. Te quiero con todo mi corazón.
“eres mi elegido (y pongo énsafis en decirlo); y benditas las eras que sean contempladas por ti en tu contento”, Liber Legis
Amor es la Ley, Amor bajo el dominio de la Voluntad.
Ninette

La hija de Crowley, Astarté Lulú Panthea, con su escritura infantil también envió una carta a su padre, a quién no veía desde hacía casi un año:

"Querida Bestia
Se me ha caído el primer diente. Te lo envio. Es Lulette quien está escribiendo. Muchas gracias por la caja de bombones.
Besia, te quiero. Iré pronto a verte. Te quiero, A.
Lulú P".

La A de Aleister estaba escrita a la manera de Crowley: el pene y los testículos, que Ninette ayudó a dibujar


Mientras tanto OPV y Alostrael que habían gastado hasta el ultimo céntimo, junto con el poco credito que les quedaba, se estaban muriendo literalmente de hambre en Tunez y pasaban de crisis de melancolía a otras de rabia, al no recibir respuesta a sus frenéticas llamadas al dirigente: “¿Dónde diablos te mestes, so mierda?”, escribió Leah “Ya ves que estoy cayedo en el vicio, ¿y quien no?. Comenzaba a sentirse decepcionada de Aleister Crowley el ser humano, lo opuesto a la Bestia 666, el Logos del Eon; pero aun le quedaba un largo camino por recorrer antes de que su intenso amor se mudase en inmenso odio. Ella y Mudd ya habían empeñado todo lo que era suceptible de ser empeñado, excepto las sagradas escrituras de la Bestia y su anillo magicko, no obstante dasdas las cricunstancias Mudd, temblando de frio, llevó el anillo magicko al prestamista y obtuvo por él 84 francos

Alostrael consiguió llegar a Cefalú para abrazar a Ninette y a los niños, saludando a Murray con la solemne formula thelemica del "Haz lo que quieras será toda la Ley". La situación en que se encontraba OPV era precaria por lo que ella le envió unos pocos francos antes de que cayese muerto de hambre. Su carta a la Bestia aclara cómo se escapó del hotel Au Souffle du Zéphir sin pagar. Parece ser que la estratagema era obra de Crowley, pero no sabemos exactamente en que consitió:

"Cefalú, Sicilia

14 de enero de 1924.

Mi querida Bestia:

Tu plan funcionó, y Eymon (el dueño del hotel) se dejó engañar por mis lágrimas, asi que aquí estoy. Cuando llegué a Pelrmo tenía 17 liras, pero los Palme me dieron de comer, y les pedó prestadas 50 liras para poder irme a casa.

Amatore (su suministrador de drogas) dijo textualmente: "No puedo" Tu carta no le impresionó gran cosa y volvió a repetir lo ya dicho, añadiendo que solo podía servir (drogas) bajo prescirpción de un médico italiano. Nada de heroína. Parecía espantado. Y no pude conseguir que añadiese una palabra más

Mi espíritu está dispuesto, pero yo estoy totalmente agotada.

Murray está escribiendo a máquina el comentario del LVV (El libro del corazón rodeado por la serpeinete) y hace demasiado frio para adoptar un Asana. Por lo demás, los niños están, más o menos, como simpre. Los caminos están muy embarrados. Te sugiero tímidamente que vengas a echarle una mano, ya que no tiene a nadie con quien conversar, expetuando Ninette, de quién a aprendido muchas cosas acerca de Thelema. Vamos a dar comienzo al ritual del Pentagrama y yo he sugerido que él podría encargarse de hacer algunas ceremonias que habia celebrado con Windram.

Nos estamos helando y nuestro presupuesto está en las últimas. Enviamos lo que nos quedaba a OPV.

Estoy muy cansada. Te quiero mucho y espero que OPV se encuentre ok. Le dejé con 30 céntimos, y por supuesto, con los MSS (manuscritos de Crowley) que no puede llevarme a causa de las prisas. Sólo disponía de media hora para sacarle el dinero a Eymon, hacer las maletas y avisar a OPV que me iba. Astutamente, había mantenido al márgen a este último, para que Eymon pensara que me encontraba sola.

Muchos recuerdos de Shummy (Ninnette), de los Cuatro Grandes (los niños) y de V.L. (Murray)
Lala.

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NOTICIA

Se acaba de estrenar en el Reino Unido la película de alto presupuesto Chemical Wedding, dirigida por Julian Doyle, bajo guión y producción de Bruce Dickinson (vocalista de Iron Miden), esto con la actuación de entre otros Simon Callow (Shakespeare in Love), entre otros. La producción ya sacó hace un mes el trailer oficial de la película que se ve muy entretenida, es de esperar que pronto la podamos conseguir.

A grandes razgos, quizás el argumento no me convence, pues se trataría de que el espíritu de Crowley es reanimado, convirtiendo al tímido profesor Haddo en un carismático personaje que hace de las suyas en la Universidad de Cabridge.

A pesar de eso, hay que verla. He aqui el sitio oficial de la película que se viene con todo!!!

http://www.chemicalweddingmovie.co.uk/

Trailer oficial, que lo disfruten!!!


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Frater Arath, Alostrael777
Anno IVxvi Sol 2° Leo, Luna 19° Aries Dies Jovis
jueves, 24 de julio de 2008 e.v. 13:28:04
"Do what thou wilt shall be the whole of the Law." - AL I,40
"Love is the law, love under will." - AL I, 57

domingo, 13 de abril de 2008

IX.- O.P.V. se enamora de Alostrael (una estadia en Túnez)

Leah y Crowley se alojaron en un pequeño hotel de Marsa, uno de los suburbios de Túnez, llamado Au Souffle du Zéphir: “no pudimos encontrar otro más barato”. Normand Mudd el profesor de matemática aplicada, un tanto obseso con la Bestia cuidaba mientras junto con Ninnette Shumway la abadía al otro lado de las aguas.
En realidad Normand Mudd, frater O.P.V. (Omnia Pro Veritate, Todo Por la Verdad) había acudido al rescate de las personas y de la abadía misma que se encontraba en el más completo desamparo. Leah escribirá una carta a Ninnette, Mudd y los niños, contándoles como la estaban pasando en Túnez tras el destierro de tierras italianas.

Extraco de la película Abbey of Thelema representando el amor entre la Bestia y el Babuino.
“Querida Shumy, y también los demás.
666 duerme como un niño. Estamos pasando horas de ansiedad. Ayer por la tarde, dormí de 3 a 6, después de haberme levantado a las 12:30, pues no me fui a la cama hasta las 3 de la madrugada. De noche se está maravillosamente bien, y aunque aquí siempre hay un bullicio continuo, que podría acabar volviéndole a uno loco, lo único que consigue es apaciguarme. No nos encontramos en la parte nueva de Túnez, sino al otro lado de la Porte de France, donde comienza el barrio árabe. Jamás había disfrutado de tanta paz y tranquilidad como ahora. Ni siquiera el silencio que guardan las personas queridas que dejamos en Cefalú consigue alterar esta paz. La otra noche nos fuimos a un cine, sentándonos en el gallinero, por cincuenta céntimos, rodeados de “gosse”, como llaman aquí a los niños. Me hubiera gustado que los nuestros se hubieran encontrado entre ellos.
Planeamos irnos al desierto… pues allí es donde habrá de realizarse nuestro trabajo”.


Dibujo de la colección personal que representa la carta anteriormente expuesta.

El 19 de mayo a las 7:26 am Ninette dio a luz otro niño. La Bestia la felicitó y eligió los siguientes nombres para la niña: Isabella Isis Selene Hécate Artemis Diana Hera Jane. También confeccionó el horóscopo de la pequeña “…Marte, con ascendente sobre la Luna, es bastante hostil, pero no hay aspectos malignos ligados al Sol o a la Luna, por lo que no es cuestión de preocuparse tan cosa. No hay ningún complejo importante que indique que la niña vaya a distinguirse en nada. Parece que crecerá hasta convertirse en una putilla completamente normal”. El padre era Carlo, el propietario de la Abadía, también conocido como el “El Barón”, el barón La Calce. “Asegúrate cuando me informes del color de los ojos del joven barón”, le dijo a Leah por carta, desde Túnez a Ninnette refiriéndose a su segundo bastardo. “Si no son negros, es casi seguro que el próximo los tendrá de ese color, ya que no he visto a ninguno de los niños de por aquí que los tenga azules. Dile, por favor, a la señorita Lullette (la hija de Crowley y Ninette) que el León Grande (Crowley) y Lala (Leah) hablan de ella más que de nadie”. Carlo no mostró interés alguno en Isis Selene Hecate Artemis Diana Hera Jane, ni contribuyó a su mantenimiento, y se sintió muy molesto con los thelemitas en general, y con Ninette en particular, a causa de su impago de la renta. Pero no conocemos por él mismo lo que pensaba al respecto. “Carlo es un mierda. Me gustaría que O.P.V. se lo dijera, empleando esta misma palabra” escribió Leah.

Norman Mudd, frater Omnia Pro Veritate (Todo por la Verdad) retratado por Aleister Crowley.
En aquel momento Crowley tuvo una visión y un cansancio, reflexionó con Mudd por correspondencia acerca del alcance de su trabajo magicko “estoy de acuerdo con que mi carrera, en los últimos diecinueve años, ha sido un brillante fracaso” (439)

Al final de la reflexión se le presentaron dos soluciones. Uno, Él, el Logos del Eón, debía eclipsarse por un tiempo, mantenerse en un segundo plano, mientras que Alostrael le sucedía, después de perfeccionar sus cualidades mágicas, para asumir, llegado el momento el papel de Semiramis (legendaria reina Asiria, y constructora de Babilonia, célebre por su belleza y excesos sexuales) un poder despótico pero derivado del suyo y a él subordinado. “es obvio que el mundo se halla maduro para que aparezca una mujer capaz de gobernar de este modo”, fue su comentario.
La otra solución era más directa: en el libro de la Ley podía leerse esta sentencia “y del oeste vendrá un hombre rico que verterá su oro sobre ti”, solo debía esperar su llegada.
Decidió irse a un Retiro Mágico para garantizar el mayor desapego posible respecto a los asuntos externos, preparó un documento con la ayuda de Mudd, expedido a nombre de este, en el que se anunciaba que Norman Mudd era el único que podía encargarse de los asuntos de Mr. E.A. Crowley, la Bestia 666.
Y tras esto, dejó a la Mujer Escarlata en aquel hotel barato, Au Souffle du Zephir, y fue a alojarse el Tunisia Palace, el mejor hotel de la ciudad, llevando consigo a Mohhammed ben Brahim, un muchacho negro que había adiestrado para que fuera su ayuda de cámara y su asistente mágico. No obstante el retiro del mago duró solo dos semanas, pues echaba enormemente y terriblemente de menos a su amante de las estrellas, y ya en un tiempo estaba con ella para continuar amándola y trabajar en pro del establecimiento de la Ley de Thelema en el mundo.

Crowley seguía consumiendo altas cantidades de heroína y mientras reponía su cansancio dictaba a Alostrael los libros que ella ponía en manuscrito o tipografía.
Según nos cuenta Symmonds en esta época el hermano Omnia Pro Veritate no tardó mucho en establecerse de modo permanente en Marsa, junto con la Bestia y el Babuino de Thot (dejando nuevamente en el abandono a Ninnette y los niños). La Abadía del Haz lo que quieras era intolerablemente aburrida sin el abad. Mientras la Bestia se encontraba en su retiro mágico, O.P.V. y el Babuino de dedicaron a sus propios asuntos. Ambos compartían el mismo hotel, aunque no la misma habitación. Y por primera vez, pudieron conocerse mutuamente. Leah había envejecido rápidamente y su rostro tenia, de manera permanente, una expresión demacrada. A Mudd le había aparecido una entrada en la frente y estaba engordando.
Leah en 1925, un rostro muy distinto a sus primeras fotografías.
Hacia finales de septiembre, el hermano O.P.V. pronunció un juramento solemne de obediencia a los señores de la iniciación (Ra-Hoor-Khuit y Hoor-Paar-Kraat, las formas activa y pasiva de Horus) en presencia de la Bestia, el Babuino, y Eddie Saayman, que había adoptado el titulo de Adonai Iao, el Señor Iao. Además había ocurrido una cosa extraña: O.P.V. se había enamorado de la Mujer Escarlata de la Bestia. Platón decía que el amor es afín a la locura; Crowley pensaba lo mismo, con el agravante de que un lugarteniente loco no le resultaba conveniente.

“por la presente reconozco que la mayoría de los hombres, si no todos, cuando se hallan en la condición conocida por la expresión de “estar enamorados” se encuentran incapacitados temporalmente para usar su propio juicio moral.
La Bestia y Alostrael me han dicho que yo, al haber admitido libremente hallarme “enamorado” de Alostrael, me he encontrado, y aun lo sigo estando, incapacitado para razonar correctamente y dedicar mis energías a la gran obra”.


La oración de O.P.V. y el mandato de Therion se realizaron. Después de firmar su juramento Mudd partió para la aldea cercana de Hammam Lif, con el manuscrito de la autobiografía de Crowley bajo el brazo. Debía ser un retiro mágico de ocho días durante el que iba a meditar, intensa y profundamente, en todo aquello.

“Alostrael me dijo adiós. Yo le dije: “bueno, hasta luego”. “Cuídate, y también cuida a la Bestia”.

Ella dijo: “amor es la ley”, y yo le contesté: “amor bajo el dominio de la voluntad”. Entonces, ella me besó y abrazó, diciendo tres veces: “te quiero”. Yo estaba estúpidamente alelado, como de costumbre, y muy triste. Quise decirle: “eres una compañera endiabladamente buena, y esto es lo que importa”, pero después de una largo silencio, solo pude decirle: “amor bajo el dominio de la voluntad”, ella dijo: “¿regresarás con nosotros, y trabajaremos nuevamente juntos?” quería decirle, “si”, y al mismo tiempo “no lo sé”, todo lo que dije fue: “bueno, trabajaremos de todos modos”.

Un extracto de los diarios mágicos de Leah Hirsig, donde relata su visión acerca de OPV.

Los ocho días de meditación de Mudd y su estudio de las confesiones de su tres veces bendito y tres veces iluminado maestro (durante el cual vertió abundantes lágrimas) solo le condujeron a una inesperada y fastidiosa conclusión respecto a la mujer que amaba. Parte del juramento de la Mujer Escarlata decía que ella debía ser vulgar y adultera. Ella podía ser vulgar, razonaba Mudd, pero no estando casada, difícilmente podía ser adultera. Para eliminar esta imperfección alguien debía casarse con ella. ¿Pero quién? La bestia no, desde luego, ya que ella no podría ser adultera con su propio marido. Modestamente, Mudd sugirió que él sería el marido de Alostrael. Esta dificultad técnica puso a Crowley en un aprieto. “no queremos una vulgar adultera”, replicó. Sin embargo, tuvo que admitir que había parte de verdad en lo que O.P.V. decía ¿Qué había que hacer? Era necesario consultar a los dioses. Se llevó a cabo una ceremonia, en la que consumió heroína.

Los dioses no estaban a favor del matrimonio entre Mudd y Leah. Su respuesta llegó al oído de los suplicantes con una sorda exclamación: “¡restricción!”. Este fue el comentario de Crowley: “el adulterio no implica matrimonio, de la misma manera que la fornicación no implica que se pague por ella”


Aleister Crowley en Italia. Reportaje de Sergio Palumbo.


La voz de Aleister Crowley, recitando The poem.

sábado, 23 de febrero de 2008

VIII.- “Aniquilación hasta el abismo”

Lawrence Sutin profesor de Harvard, en la biografía que publicara acerca de Crowley comenta lo siguiente acerca de Leah al llegar al punto en que ambas vidas se entrecruzan: “Durante más de siete años, ella se mantendría con él - como amante, consorte mágico, confidente, y el ayudante del campo de batalla en el establecimiento de la Ley de Thelema en el nuevo mundo. Nunca, antes de Hirsig - y nunca después de ella - una Mujer Escarlata jugó profundamente un papel fundamental en la vida de la Bestia” (Sutin p 274)

Enmarcando este comentario en los años que estamos revisando y el eventual quiebre que se producirá, es necesario hacer un paréntesis en la vida de Leah, para comprender los hechos paralelos que irán escribiendo los capítulos de sus próximos años. Además, en el camino de comprender su vida y obra, es fundamental captar el abismo que se abriría dentro de su corazón a partir de los acontecimientos aquí relatados, los cuales son, solo un largo prefacio de lo que está por venir.

En el verano de 1922, un estudiante de Oxford llamado Raoul Loveday, se casaba con una modelo londinense conocida en los círculos de la bohemia como Betty May. Una noche, cuando Raoul y Betty estaban en un café del Soho llamado The Harlequin, Betty Bickers se acercó a su mesa. La conversación derivó hacia la magia, y la señorita Bickers dijo que Crowley estaba viviendo en su casa, y se ofreció presentárselo a Raoul. (En la fotografía Raoul y Betty May).


Este, entusiasmado, pues en los dos últimos años se encontraba estudiando su obra, quería conocerlo de inmediato. No obstante su mujer no lo estaba, pues ya lo había visto en 1914 en el Café Royal sacando una impresión muy poco favorable.
Intentó disuadirlo, pero Raoul se fue con Betty Bickers inmediatamente. Se demoraría tres días en volver, con un aliento que apestaba a éter. Según Symmonds“al fin estaba haciendo todas aquellas cosas que durante tanto tiempo había estado soñando, y buscaba el fuego informe junto al mayor mago de todos los tiempos, el Maestro Therion”.
Crowley veía en Loveday el designio de los dioses, con un concepto mucho más elevado que el de Neuburg, Achad, o Russell.
Betty May no tardaría en descubrir que Raoul estaba más casado con Crowley que con ella.
A mediados de octubre de 1922 la Bestia después de invitar a Betty Bickers a seguir un curso completo en la Abadía, partió hacia Cefalú. Antes de realizar el viaje, utilizó uno de sus libros sagrados consultándolo como oráculo, y lo que contestó aquel fue horrible: “Aniquilación hasta el abismo”. A pesar del éxito en Londres, al haber publicado The Diary of a Drug Fiend, regresaba solo con veinte libras. Comenzó a diseñar otra de sus grandes obras su Autohagiography, dictando enérgicamente la historia de su vida a Leah y Jane Wolfe.
Raoul y Betty partieron hacia la abadía financiados por Robinson Smith. Según Betty la Abadía de Thelema era el último lugar al que hubiera deseado ir, y la Bestia la última persona a la que le hubiera gustado ver. El 26 de noviembre se encontró con Crowley quien le dio con la puerta en las narices al no contestar al saludo thelémico “Haz lo que quieras será toda la Ley”, con su corolario, “Amor es la Ley, Amor bajo el dominio de la voluntad”.
Betty encontró extraordinaria la abadía, o más bien la parte que se encontraba ocupada por el templo, en la gran sala de la entrada, con su altar y el círculo mágico pintado en el pavimento. Ninette le pareció patética, y la describe como una pobre criatura de aspecto asustadizo, “que daba la impresión de estar siempre aguardando un golpe, con la seguridad de que nunca conseguiría detenerlo”. En cuanto a Leah, que apareció un poco más tarde, esta es la descripción, según sus propias palabras, que hace de ella:
“La puerta se abrió súbitamente. Una mujer alta de rostro demacrado, vestida de pies a cabeza con una túnica escarlata, abrochada solo en el cuello, y con una capucha monacal que colgaba de su espalda, se deslizó lentamente hacia nosotros. Sus inmensos ojos oscuros nunca dejaron de estar posados sobre los míos. En mi estado de excesivo cansancio, me sentí fascinada por aquellos ojos. Me sentía igual que si estuviese mirando un negro abismo".
El mismo día la bestia admitió a Raoul como neófito de la A:.A:. quien tomó el nombre de Aud, que significa “Luz mágica”. De tal manera, comenzaba su caminar en el sendero de la magicka y su ascenso hacia las estrellas.
Las descripciones que hace Raoul de la vida en la Abadía son muy interesantes, y fundamentales para captar todo lo que va a suceder a posterior, el comenta:
El pueblo es muy bonito, un grupo de casas de color limón que descansan entre las zarpas de una titánica roca, que ha adquirido la forma de un león agazapado…
El resto de la mañana, como es habitual, fue empleado de la siguiente forma: las mujeres cocinaron, hicieron la compra y las demás ocupaciones propias de ellas, mientras que los dos hombres, Crowley y yo, estuvimos escribiendo. El numero 666, que es atribuido, desde el punto de vista mágico, al Sol, también es el de la Bestia, que afirma ser el vehículo de la energía solar.
Ese aire tan sutil me ha abierto tremendamente el apetito. La comida del mediodía consistía en carne, fruta y vino siciliano, bastante fuerte… empleamos nuestra primera tarde en algo que me gustaría dar a conocer a todos aquellos que dicen que los habitantes de la abadía pierden el tiempo en ocios y diversiones malsanas; pues no hicimos otra cosa que escalar la Gran Roca. La bestia, que es un montañero afamado, nos ha guiado en cordada hasta un contrafuerte de roca dura, mientras que nosotros dos sujetábamos de las cuerdas y serpenteábamos detrás de él. Seguimos subiendo cada vez más arriba, hasta llegar al lugar en que se levantaba la ciudad antigua, con el templo dedicado a Júpiter y los baños de Diana, reducidos hoy a magnificas ruinas. Té fuerte a nuestro regreso: estábamos famélicos. Y a continuación, el ritual del pentagrama
Este consistía en pronunciar en cada uno de los cuatro puntos cardinales, pero procurando que su sonido fuese vibrante, los nombres tradicionales de Dios y Sus arcángeles. El fin principal no es otro que expulsar las influencias malignas, encerrándose uno mismo, como si dijéramos, en una fortaleza consagrada, ocupada y fortificada por los nueve Nombres…
Después hubo paseo, ajedrez y un poco de música de mandolina, y a eso de las nueve en punto, todos nos fuimos a la cama, a leer o a dormir, según gustos”.
Prosigue el día siguiente - El hecho es que este juego (se refería a una especie de rugby) requiere una gran destreza, por lo que acabó con nosotros, que vimos con alegría la ocasión de interrumpirlo cuando llegaron Hermes y Dionisio. Debo decir que no se trataba de los dioses, ni de que los hubiéramos “invocado para que se hicieran visibles”, sino de los dos niños, de cinco y seis años respectivamente, que aparecen citados como personajes en The Drug Fiend, que tanto revuelo está haciendo en Londres. La bestia había decidido llevárselos a escalar un pináculo rocoso que se halla aislado, no muy lejos de aquí, mientras el resto de nosotros seriamos sus espectadores. Ya me había extrañado un poco verlos invariablemente descalzos, gozando de plena libertad. Pero cuando les vi escalar, me quedé sorprendido y admirado, no tanto por la técnica o la destreza con la que aquellos menudos dedos de sus desnudos pies se plantaban sobre las grietas más pequeñas, sino por la inteligencia que demostraban. Nueve de cada diez niños, incluso si hubieran sido convencidos para cobrar ánimo y ponerse a escalar, habrían depositado toda su confianza en la manera de gatear y en la Fortuna. Pero estos dos buscaban, encontraban y verificaban todos los asideros posibles para sus manos y pies. Mostraban tal sangre fría y seguridad en sí mismo, que aquella experiencia me permitió vislumbrar la validez del Haz lo que quieras, como un método de educación infantil.
El resto de la semana transcurrió, más o menos, del mismo modo. Lo que más me impresionó de todo ello fue la sensación de bienestar físico y la alegría. Era muy diferente de lo que esperábamos encontrar, a juzgar por lo que, antes de abandonar Londres, nos habían dicho los amigos, con aliento entrecortado. Y ahora, Inglaterra nos parecía tan lejana que temblábamos ante la idea de tener que regresar a ella. Habíamos encontrado la sabiduría”.

Los niños de la abadía eran observados para establecer el tipo de ciudadanos en que iban a convertirse. Por tanto se les dejaba que descubriesen por si mismos su camino a su verdadera voluntad. (En la fotografía el actor Pasha Stroud, como Howard Shumway, para la película de Vincent Jennigs, Abbey of Thelema 2007).



Los niños estaban autorizados a observar los ritos sexuales de la nueva religión. De hecho, constituían un público privilegiado, porque Crowley era de la opinión, de que su asistencia, al quedar impresa en la mente de los niños, les ayudaría a superar las miserias de la represión. Consideraba además, que siempre las verdaderas voluntades nunca entrarían en conflicto, por ser esencialmente pacificas. Es decir, nadie tendría la verdadera voluntad de robar, asesinar o ser criminal porque se opone a otras voluntades, no está respondiendo a su verdadero yo, ni menos a comunión con el universo. Es decir los niños no corrían ningún peligro según Crowley.

A contrario de esta opinión, Alma Hirsig cuando escribe con el seudónimo de Marion Dockerill, comentaba que los dos pequeños, Hansi y Howard, que correteaban alrededor de la abadía en busca de su verdadera voluntad, nunca llegaron a encontrarla, o si la encontraron, fue en una versión maligna y mezquina. Y dice lo siguiente del hijo de Leah:

“Tomó el habito de fumar cigarrillos a la edad de cinco años, y estaba “tan colgado” que nunca le vi sin uno de ellos en la boca. Estaba creciendo débil, enfermizo, raquítico, a pesar de tanta vida al aire libre y tantos métodos primitivos. “¡Déjame en paz!” Gritaba blandiendo un bastón. “¿No sabes que soy la bestia numero dos y que puedo despedazarte? ¡y lo hare! Te echaré al mar. Estoy dispuesto a convertirme en la Gran Bestia del Apocalipsis cuando muera Crowley, y entonces partiré a dos al mundo.”

Raoul seguía con las faenas propias de la Abadía, y las seguía al pie de la letra. Por ejemplo solo Crowley estaba autorizado a utilizar la palabra Yo, por quebrantar la regla cada uno debía hacerse un corte en el brazo, en la medida que el Ego era considerado un estorbo. Con el tiempo Raoul tendría los brazos cubiertos de cortes. Su salud, que nunca había sido buena, empezó a quebrajarse lenta, pero inexorablemente.

Los hombres se afeitaban la cabeza, dejándose un rizo fálico sobre la frente, y las mujeres tenían sus cabellos de color rojizo o rubio: se trataba de una forma de simbolismo thelemita. El rizo sobre la frente representaba la energía mágica de Horus o la de los cuernos de Pan, mientras que el cabello rojizo o rubio era atributo de la Mujer Escarlata. Las mujeres llevaban una túnica holgada y larga de color azul brillante que les cubría desde el cuello hasta el tobillo, y cuyas mangas iban menguando del hombro a la muñeca. Este hábito iba ribeteado de escarlata, y estaba provisto de capucha y de un cinturón dorado. Aparte de estos detalles, todos debían llevar un diario mágico que debía ser enseñado a la bestia.

A las semanas el estado de salud de Raoul empeoró rápidamente. Betty pensó que la enfermedad de su marido era debida a las drogas y a la sangre del gato, Mischette, que según su narración de los hechos había sido sacrificado y cuya sangre habían bebido. Es decir, Raoul, se había envenenado. Estaba muy preocupada y discutió el asunto con la bestia que consultó el horóscopo del hermano Aud. Su expresión se hizo más grave y taciturna. En aquel momento, Raoul, volvió en sí, y miró por encima del hombro de su maestro “parece que has de morir el 16 de febrero a las cuatro en punto” anunció Crowley.


El 10 de febrero Leah al regresar de la compra en el pueblo, encontró un conflicto enorme entre todos los miembros de la abadía. Al día siguiente la pelea derivó en una pelea de gran magnitud entre Crowley y Betty, Leah al respecto escribió:

Súbitamente, oí ruidos de vidrios rotos y golpear de sillas, etc. De repente, Betty comenzó a gritar, a jurar y a arrojar cacharros de cocina, etc. al Caballero Custodio de la Santa Lanza, que le pedía que discutiera la situación tranquilamente con él y los demás, fuera de la habitación del enfermo (Raoul), en la que había una lámpara de petróleo, así como una estufa, también de petróleo. Entonces me fui a la habitación y encontré a Betty dando patadas al C.C. de la S.L., que la tenia sujeta, porque sufría un violento ataque de histeria. El hermano Aud se levantó de la cama, incapaz de tenerse en pie. En ella había varias botellas y un vaso, todos rotos. Intenté mantenerle apartado de aquellos dos; Betty se abalanzó sobre él, y después de unos diez minutos pudimos sacarle de la habitación y llevarle a otra más tranquila”.

Betty hizo sus maletas y se marchó de la abadía. Leah llegó al hotel de Cefalú donde estaba alojada con una carta de su esposo intentando disuadirla para que volviera. Consiguió el cometido, pero en el intertanto ocurrieron una serie de hechos. Betty envió una carta al cónsul británico en Palermo acusando a Crowley de toda clase de excesos, sin embargo al llegar a la Abadía y tras una reconciliación general, envió una nueva carta retractándose de los dichos.

Raoul estaba entrando en una crisis, cada vez peor, el doctor del pueblo, diagnosticó enteritis aguda. Crowley envió un telegrama a los padres de Loveday informándoles del alarmante estado de su hijo. Dos días después, el 16 de febrero de 1923 Raoul Loveday moría. La anotación de Crowley en su diario dice así: “Die Veneris, hacia las 4 p.m. el hermano Aud murió de paro cardiaco”.

El cuerpo fue colocado en un ataúd. Betty observó que las mejillas de la bestia estaban llenas de lágrimas. El cadáver fue enterrado en el cementerio local consumándose todos los rituales respectivos según la triste ocasión, Raoul en su convicción, vivió durante un tiempo como thelemita, y ahora le correspondía morir como tal.

Después de esto, sobrevino una crisis aun más grande. Crowley pasó tres semanas seguidas con fiebre excesivamente alta. Al recobrar la conciencia, se dio cuenta que la abadía había quedado reducida a tres miembros originales, la Bestia, Alostrael y Cypris. Esta es además la época donde se empiezan a publicar con mas tenacidad en el Sunday Express y sobre todo en el John Bull una serie de injurias contra del Mago, muchas, sino todas absolutamente excesivas e injustificadas. De este periodo es el adjetivo que lo haría célebre por los años venideros “Mago de la perversidad” y el más famoso de todos, “El hombre más perverso del mundo”.

Si esto no fuese poco, se acababa de implantar en Italia el régimen de Mussolinni, y las sociedades secretas habían sido declaradas ilegales. La corriente de magia negra todavía se dejaba notar sobre la Bestia y la Abadía, pues una orden extendida desde el mismo ministro del interior declaraba su inmediata expulsión de suelo italiano.

Crowley observó que la orden, solo afectaba a Crowley, con lo que dejó a Ninette en la Abadía al cuidado de los niños. El 1 de mayo de 1923, la Bestia y su Mujer Escarlata Alostrael, abandonaron Cefalú y llegaron a Palermo. Al día siguiente, cruzaron el Mediterráneo para dirigirse a Túnez. Al tiempo aparecía Norman Mudd, el hermano Omnia Pro Veritate que llegaría a ayudar a Ninnette en la Abadía.

Se dijo que los habitantes de Cefalú se sintieron muy afligidos al enterarse de la expulsión de la Bestia. Había animado considerablemente su pequeña población...
Una sátira de un diario Norteamericano de 1923 acerca de las prácticas de la Abadía de Thelema.

lunes, 4 de febrero de 2008

VII.- La decepción se abre en Babalon. 31-666-31.

El verano de 1921 se estaba acabando y muchas personas estaban dejando la abadía de Thelema, algunos con intenciones de promulgar la ley por el mundo, otros para promulgar su propia ley y otros para romper definitivamente con Crowley. Entre ellos se encontraba Progadior, quien se retiró muy a regañadientes de Cefalú. Mary Butts y Cecil Maitland habían regresado a París, henchidos de magicka. Habían visto, “entre otros portentos - tal y como lo declara John Symmonds – a la Mujer Escarlata copulando, o mejor dicho, sin conseguir copular, con un macho cabrío. A esto añade Symonds – “El animal no se sentía excitado por un ser humano y contemplaba indiferente el trasero de Leah” (La Gran Bestia p 381).
Ether (Leah Hirsig, The Scarlet Woman Alostrael) n.d. c.1918-1920 Oleo 53x43. Colección privada. En An old Master, the art of Aleister Crowley. October gllaery, London, april 7 - 18, 1998 e.v. Editado por H.B. OTO

¿Qué significa este rumor tan mal intencionado sobre la figura de Leah, y que John Symonds, a pesar del acercamiento que tenga con Alostrael lo adjunta con un comentario tan cínico? Independiente de lo terrible que sea, es necesario a lo menos dejar un espacio para aclarar la implicancia del mismo.

A pesar de que puede parecer un detalle escabroso y truculento es obligatorio realizarle un par de observaciones. Este acontecimiento representa uno de los más escandalosos y bullados hechos a la hora de enjuiciar lo acaecido en la Abadía de Thelema. Estudiosos de la Magia y la Hechicería refiriéndose al Collegium ad Spiritum Sanctum lo recalcan sin mucho aparato crítico, viendo en él, todo un símbolo de rebelión y maldad en Thelema. Nevill Drury da por sentado el acontecimiento al relatar la huida horrorizada de Mary Butts, cuando Leah “intentaba copular con una cabra” (Magia y Hechicería, pag 158). Otra discusión frente a esto aparece en el documental "Masters of Darkness: Aleister Crowley - The Wickedest Man in the World" 2002, entre Gavin Baddelley y el reverendo Kevin Logan y en general en todos los espacios en los que se comenta el tema de la abadía y la actitud de Leah, no hacen referencia si el hecho ocurrió efectivamente.

Este punto es controvertido, pero según Paul Feazey, editor de Lashtal.com, discutía en el año 2006 que “parece que hay pocas pruebas de ello. Keith Richmond, en su libro sobre Frank Bennett, describe a Mary Butts y cuenta "el incidente de la cabra" como "cuestionable". Pero se plantea la cuestión de por qué Symonds hizo una cuestión casi legendaria del mismo hecho. Grant y su edición de los diarios de 1914-1920 incluye la admisión a Crowley, que francamente, incluso existían cosas más oscuras y extremas que serían mucho más perjudiciales para la imagen pública del hombre, que la casi cómica historia de la cabra que no quería copular”. Y comentaba finalmente Paul “¿El caso pasará? ¿Quién sabe? Yo no soy consciente de una respuesta definitiva. Y hasta que la respuesta definitiva se conozca, no veo ninguna razón para revisar la opinión que expresé entonces: Es mi opinión personal de que tales detalles se tratan mejor en un foro público no es lo que Aleister Crowley La Sociedad pretende alcanzar”. A mi parecer el hecho es una ocurrencia mal intencionada que nace a partir de los diarios de Crowley, en estos si bien existen detalles de las acciones del mismo es muy complejo interpretarlos al pie de la letra, pues existen innumerables referencias erróneas, inventos, fantasías, bromas de mal gusto, símbolos, etc. Él mencionaba “He ofrecido el cuerpo de Babalón a un macho cabrío virgen, que no aceptó el ofrecimiento” añadiendo más adelante “compensé con creces al joven macho cabrío” y le cortó el cuello al animal salpicando del torso desnudo de Alostrael, quien haciendo un a parte, le preguntó a Mary Butts: “¿Y ahora, que voy a hacer?”, a lo que aquella le contestó: “Si yo fuera tú, me daría un baño”. Todo aquello no es muestra sino de un episodio casi de novela fantástica donde se retuercen las convenciones morales, hasta el extremo de un moral victoriana divagante y opresora.El episodio de Leah y el macho cabrío se cita de pasada – muy de pasada – en South Lodge de Douglas Goldring calificándolo como “algo notable”.

Leah seguía con la rutina acostumbrada en la abadía, y casi al igual que Crowley, pero con la diferencia de cuidar hijos y hacer las tareas propias de una casa. A pesar de ciertos momentos de deicida, en ocasiones llegaban visitas y correspondencias que aireaban la “placida rutina del lugar”. Una de aquellas fue una mujer llamada Erna, que antes de visitar Palermo mantuvo alguna correspondencia con la Bestia. Al ir a buscarla a Palermo Leah le había seguido, sin saberlo, trayendo malas noticias del banco. Erna llegaba al mismo tiempo y Alostrael se llenaba de celos. Regresó con Erna a la abadía y escribió en su diario mágico “Erna envidiosa de Leah”. Erna quería que la bestia regresase con ella a Niza, una proposición que suscitó interés, no pudo concretarse pues la tensión entre Leah y ella creció peligrosamente “¿Qué debo hacer?” Preguntó al Yi King Crowley, “se digno” fue la respuesta. Pero todo el episodio desembocó rápidamente en una discusión con Erna y su apresurada partida de la Abadía del Haz Lo Que Quieras.

Ahora Crowley para solventar su situación financiera, que se había deteriorado enormemente, dirigía su ansia insaciable hacia la rica viuda Aimeé Gouraud. Alostrael escribió a Norman Mudd una cínica carta en la que hablaba de Aimeé Gouraud. No parece que el pensamiento de que la bestia la dejase por Aimeé la preocupase gran cosa; si llegaba a ocurrir, seria por el bien de la Gran Obra. La carta fue enviada desde la abadía, y está fechada el 12 de agosto de 1923 (en la fotografía el Principe Alex Miskinoff y Mrs Aimeé Gouraud - Vintage News Service Photos tomada en 1900):

“Olvidé mencionar en mi carta de ayer la cuestión de Aimeé Gouraud. Aimeé piensa, o al menos deja que uno piense, que la bestia es rico. Él le ha propuesto matrimonio cada vez que la ha visto, o escrito, en los últimos diez años.
Ella le adora, y cree que es mucho más que cualquiera de sus condes rusos y demás aduladores que llenan su estudio de pintura; pero le tiene miedo. Alguna echadora de cartas le ha debido de decir que su quinto matrimonio – si es que tal cosa ocurre alguna vez – significaría su muerte, y ella está asustada.
Cuando la bestia se decidió a posponérselo, ella se mostró condescendiente. Yo sugiero que él cambie de táctica, que le diga que ha perdido todo. Pero que no diga que para siempre, pues es demasiado tacaña con el dinero.
Es un blanco perfecto, pero nunca caerá, a no ser que la empujen.
Debes escribirle y decirle que la bestia ha perdido todo lo que tenia, si no para siempre, al menos por una buena temporada; que sus obras tiene que ser publicadas por cuenta de sus amigos, ya que los editores se espantan de él en estos tiempos; que sería una buena inversión, etc. Tú sabes cómo hacerlo. Estoy segura de que la única manera que hay para que ese astuto vejestorio se acerque de una vez, es haciendo, o diciendo, algo sensacional. Además, los únicos hombres con los que se casó, o con los que vivió, no tenían un penique. Recuerda que ella siempre ha imaginado a la bestia con mucho dinero…; el enterarse de lo contrario puede darle el impulso que estamos buscando.
P.s. Aimeé se encuentra más cerca de los 70 que de los 60. Le gustan los combates de boxeo, tomar el té en Jack´s y adelgazar. Se supone que es millonaria (en dólares americanos)”.
El uso de drogas se incrementaba Crowley en la visión de Symonds “se había convertido en un patico y en un desocupado. Todo le aburría. Era incapaz de contar dinero, examinar las facturas, gozar de un plato o de una bebida; le era indiferente lavarse y afeitarse; su memoria se emboto; su vida creativa se detuvo” (op cit, 388).

Incluso se volvía tan apático que Leah habría dicho en ocasiones que Crowley se encontraba “agradablemente ebrio” (de heroína). Crowley recalcaba, “ahora no solo estoy agradablemente ebrio, sino muy ebrio, y no muy lejos de estar bestialmente ebrio. La vista me da vueltas, los oídos me zumban; me siento “de trapo”, e irradio beatitud de las mas beatifica santidad, mi segundo nombre es Benedict, pero me llaman Félix porque resulta más corto”. Los fantasmas de sus viejas amistades aparecían, Kelly, Back, Allan Bennett, Eckenstein…

Deseaba curarse presa de este terrible mal, había esperado que el éxito se produciría pronto. Pensaba que podría acabar con el habito después de una semana y sin embargo, al cabo de un mes, se encontraba tomando dosis extras de heroína. Viajó a Túnez, mientras que Leah a París.

Echaba de menos a Alostrael: la necesitaba. Hizo testamento, anulando los anteriores, dejándole a ella todos sus bienes y nombrándole su única ejecutora testamentaria. Y poco después dejó Au Cadran Bleu y se fue a Paris para encontrarse con ella. No fue un encuentro satisfactorio. Por primera vez desde que en 1918, se encontraran frente a frente en Nuev
a York, a sus pies se abría un abismo. Su curación había sido un fracaso, y su amor hacia Leah Hirsig, una maldición. “todo aquel periodo, desde mi regreso a Paris, puede ser resumido en la siguiente frase: “de mal en peor”. Leah supone para mí un violento veneno espiritual. Nos amamos profunda y sinceramente; simpatizamos; hacemos todo lo que podemos para ayudarnos mutuamente, pero cada uno es para el otro como un cáncer”.

Ni Crowley ni Leah tenían prisa por regresar a la Abadía. Al parecer, Leah también padecía los efectos del envenenamiento causado por las drogas, y además presentaba síntomas – eso era lo que más le atemorizaba- de una tuberculosis pulmonar. Estaba delgada, por la noche sudaba y expectoraba sangre ¿Debía ir a Suiza para curarse? ¿o mejor a Londres? Crowley no quería ir a Suiza. Parece que el Yi King, le aconsejó Londres, por lo que dijo adiós a su amante parisino (que no era Leah) y volvió la mirada a su tierra natal. Maquillado y vestido con el traje típico de los Highlands partió para Londres del brazo de su Mujer Escarlata, y a los sumo, con diez libras esterlinas en el bolsillo.


(La fotografía pertenece a la edición de la revista Picture Post 19 de noviembre de 1955, en el articulo The man who chose evil, pag 27 se muestra el antes y después de Leah tras cinco años con Crowley)
Toda esta desesperación dio forma a que alrededor de 1920 en un contrato contactado por J.D. Beresford, persuadiendo a William Collins, encargarle The diary of a drug fiend (Diario de un drogadicto), el cual, por todas las circunstancias relatadas anteriormente fue dedicado a Leah y Poupeé, Ann Leah.


Una vez que hubo recuperado el coraje, sus energías regresaron en estampida. Siempre había publicado sus libros por cuenta propia: era un autor amateur y no profesional ¡y ahora, una editorial le había pagado! Según el diario de Alostrael, El diario mágico de Babalon, no hay duda que consideraba The drug fiend como uno de los sucesos más importantes en la vida de la Bestia, la recompensa de los dioses.

Como paréntesis, a pesar de esta aparente alegría en medio de la tempestad, John Symonds realiza una anotación que me parece interesante, dirigida especialmente a interpretar lo que pasaba por el corazón de Alostrael.

“Tres meses antes estaba casi totalmente sordo, a causa de un envenenamiento de heroína: “pienso que al final habría tenido la elegancia de haberme matado; es difícil que una antena doblada se enderece” escribe en una de sus últimas anotaciones de The Fountain of Hyacinth… la autentica Abadía de Thelema, frecuentada por horrores informes, de la que él había huido, era muy diferente a la idílica Abadía de Telepilo (Rabelais). Me pregunto si este contraste entre ambas situaciones fue vislumbrado por Leah Hirsig, La Virgen Custodia de la Abadía, mientras escribía al dictado el final feliz de la Abadía del rey Lamo, ambientada en un escenario que ella conocía tan bien. Se diría que no, pues la Abadía de Haz Lo Que Quieras de Cefalú, aunque primitiva – no había gas, ni luz eléctrica y había que sacar el agua del pozo del patio – y desprovista de toda intimidad personal, era el primer hogar que podía llamar suyo. Lo prefería ínfimamente al severo apartamento de Nueva York, con sus cristales tallados y su madre como ama de llaves. Y en el interior de su mente no había comparación posible entre su oscura existencia anterior como maestra del Bronx y su elevada posición actual como la Mujer Escarlata de Aleister Crowley, que era Profeta del Sol y del Dios de la Guerra y de la Venganza, Ra-Hoor-Khuit. No, Leah estaba completamente identificada con las demoniacas esperanzas de su Maestro”.



Collague "Una vida mágica", edición personal, 25x32 cms, de la colección La Amada Maestra. febrero 2008.
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Notas
Detalles interesantes se pueden observar en una nota preparada por la televisión italiana al tratar el paso de Crowley por Italia.
Revisar este interesante fragmento que muestra parte de los originales murales de la Abadía incluyendo uno dedicado a Leah.